jueves, 5 de febrero de 2026

La crisis de identidad de la IA: Por qué tus procesos de IAM ya no son suficientes

La Inteligencia Artificial no solo está transformando cómo trabajamos; está inundando nuestros sistemas con una nueva clase de ciudadanos digitales. Sin embargo, mientras que a un empleado humano le pedimos hasta el último documento antes de darle acceso al sistema, a la IA le estamos permitiendo operar en una "zona gris" normativa que es una bomba de tiempo para la ciberseguridad.

El choque de dos mundos: Humanos vs. IA

La gestión de identidades y accesos (IAM) tradicional fue diseñada para personas. Pero las identidades de IA juegan con reglas diferentes:

  • Velocidad de vértigo: Un humano tarda días en ser dado de alta; una IA crea identidades de forma programática y masiva en milisegundos.

  • El vacío del dueño: Si un empleado compromete una clave, sabemos a quién llamar. Con la IA, la "propiedad" es difusa. ¿Es del desarrollador? ¿Del equipo de datos? ¿Del proveedor externo?

  • El privilegio como "excepción": Con demasiada frecuencia, las identidades de IA se marcan como "excepciones" para no retrasar proyectos, lo que les otorga permisos excesivos que nunca se revisan.



El peligro del modelo reactivo

El gran error de las organizaciones es esperar a que ocurra un incidente para investigar una credencial de IA. En ese escenario, el atacante lleva días de ventaja mientras el equipo de seguridad intenta descifrar qué sistema depende de ese token expuesto.

La automatización parcial es el enemigo. Creamos identidades automáticamente, pero pretendemos retirarlas manualmente. Ese cuello de botella es el que permite que sigan activas cuentas con privilegios obsoletos que nadie se atreve a borrar por miedo a "romper algo".

Tres pilares para una gestión segura

Para escalar la IA sin perder el control, las organizaciones deben adoptar tres estrategias:

  1. Propiedad Responsable (Ownership): Cada identidad de IA debe tener un dueño humano asignado desde su nacimiento hasta su eliminación.

  2. Ciclo de Vida Automatizado (End-to-End): Si la IA crea la identidad, el sistema debe ser capaz de revocarla automáticamente cuando expire su propósito.

  3. Principio de Menor Privilegio (PoLP): Basta de "accesos totales por si acaso". La IA debe tener el acceso mínimo necesario y solo durante el tiempo requerido.


El futuro de la identidad requiere un ecosistema experto

Navegar la transición hacia una gestión de identidades impulsada por IA no es un camino que las organizaciones deban recorrer solas. La brecha entre la velocidad de la automatización y la rigidez de los sistemas heredados solo puede cerrarse con una estrategia integral y tecnología de vanguardia.

En InteliCorp Technologies, entendemos que la identidad es el nuevo perímetro de seguridad. Como empresa líder en servicios especializados para la gestión de identidad, ofrecemos las herramientas necesarias para que su organización recupere el control y la visibilidad sobre cada credencial, sea humana o sintética.

Acompañamos a nuestros clientes con soluciones tecnológicas de última generación y servicios diseñados específicamente para la implementación del ecosistema de gestión de identidad. Nuestro enfoque no solo mitiga los riesgos de la "zona gris" de la IA, sino que construye una base sólida, escalable y automatizada que permite a su empresa innovar con confianza.

No permita que el "baby boom" de identidades digitales desborde su capacidad de respuesta. Es momento de evolucionar hacia un ecosistema de identidad inteligente de la mano de los expertos.

¿Está su infraestructura lista para la era de la IA?

No deje la seguridad de sus accesos al azar. En InteliCorp Technologies le ayudamos a auditar, automatizar y asegurar su ecosistema de IAM para que la innovación nunca sea un riesgo.

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Luis Sandoval
CEO InteliCorp Technologies

lunes, 29 de septiembre de 2025

De la Alerta al Riesgo Real: Por Qué la Priorización de Vulnerabilidades Válidas es la Clave de la Ciberseguridad Moderna

        En el mundo de la ciberseguridad, a menudo nos enfrentamos a una verdad abrumadora: arreglarlo todo es imposible. Los equipos de seguridad están saturados por un "tsunami de puntos rojos". Cada escaneo, cada herramienta, genera miles de alertas. Sin embargo, la clave no reside en tener más alertas, sino en saber qué alertas realmente importan y cuáles son solo ruido.

Históricamente, la gestión de vulnerabilidades se basó en una premisa simple: detectar, clasificar y corregir. Pero hoy, con más de 40.000 nuevas Vulnerabilidades y Exposiciones Comunes (CVE) detectadas cada año, y el 61% de ellas etiquetadas como "críticas" por sistemas de puntuación abstractos como CVSS, este enfoque es una receta para el agotamiento.

Dashboard del SG iPentest


Esta clasificación masiva de "crítico" ignora un factor vital: el contexto. No le importa si el error está aislado, bloqueado por otros controles de seguridad, o es prácticamente inexplotable en tu entorno específico. El resultado es que los equipos desperdician tiempo y recursos persiguiendo fantasmas, mientras que las amenazas que realmente importan se filtran.

El Dilema de la Falsa Urgencia.

El artículo original revela una estadística impactante: si consideramos los controles de seguridad existentes en un entorno real, solo alrededor del 10% de las vulnerabilidades son verdaderamente críticas. Esto significa que hasta el 84% de las llamadas alertas "críticas" representan una falsa urgencia. Este es el corazón del problema: estamos reaccionando al pánico a gran escala, no a un riesgo medido.

La solución para este ciclo interminable de corrección superficial es la Gestión Continua de la Exposición a Amenazas (CTEM), un marco introducido por Gartner para reemplazar el volumen con claridad, usando dos pasos esenciales:

  1. Priorización: Clasificar las exposiciones basándose en el impacto real para el negocio, no en puntuaciones de gravedad abstractas.
  2. Validación: Poner a prueba las exposiciones priorizadas contra tu entorno específico para descubrir cuáles pueden ser explotadas de verdad por un atacante.


La Validación como Lente de la Prioridad

Una priorización sin validación es solo una conjetura educada. Una validación sin priorización desperdicia ciclos de máquina y humanos. El verdadero poder surge cuando estos dos motores trabajan juntos, transformando listas interminables en acciones enfocadas y realistas.

La validación es lo que nos lleva de la teoría a la evidencia. Por ejemplo, una vulnerabilidad de Log4j podría tener un puntaje CVSS de 10.0 (Crítico). Pero, si al validarla con herramientas de Validación de Exposición Adversarial (AEV) se demuestra que tienes reglas de Web Application Firewall (WAF) o una segmentación de red efectiva que bloquean el ataque, su puntaje de riesgo real para tu entorno podría reducirse drásticamente, digamos a un 5.2.

Esta repriorización basada en la validación cambia la narrativa. La amenaza pasa de ser una alarma de "abandonar todo" a una tarea que puede ser abordada dentro de los ciclos de parcheo normales.

Al mismo tiempo, la validación puede revelar el escenario opuesto: una configuración errónea aparentemente de baja prioridad en una aplicación SaaS podría ser el eslabón débil que permite una exfiltración de datos. La validación expone esta ruta de ataque, elevando su prioridad de "media" a "urgente" porque representa un riesgo comprobado y explotable.


Dashboard Servicio Gestionado iPentest 


El Rol de la Tecnología en la Priorización Válida

Para que CTEM sea efectivo en los entornos dinámicos de hoy, la validación debe ser continua y contextual. Aquí es donde entran en juego las tecnologías de Validación de Exposición Adversarial (AEV), impulsadas por:

  • Simulación de Brechas y Ataques (BAS): Simula continuamente técnicas de atacantes (como ransomware o movimiento lateral) para verificar si tus controles de seguridad específicos realmente funcionan contra el marco MITRE ATT&CK®.
  • Pruebas de Penetración Automatizadas: Van más allá al encadenar vulnerabilidades y configuraciones incorrectas para replicar rutas de ataque complejas, proporcionando una perspectiva continua que una prueba de penetración anual no puede igualar.

Juntas, estas tecnologías le dan al equipo de seguridad la perspectiva del atacante a gran escala. Revelan no solo lo que parece peligroso, sino lo que es realmente explotable y defendible en tu infraestructura.


Conclusión: De Perseguir Alertas a Demostrar el Riesgo

El futuro de la gestión de la exposición es claro: un cambio de perseguir alertas a demostrar riesgos, y de arreglarlo todo a solucionar lo más importante. La priorización basada en la validación es la evolución necesaria. Proporciona un mapa de riesgos preciso que le indica a los CISO y a los equipos de seguridad no solo qué está expuesto, sino qué amenazas son las únicas que realmente importan para el negocio en su entorno actual.


En Intelicorp Technologies, entendemos que la acción debe seguir a la validación. Por eso, ofrecemos un portafolio de soluciones diseñado para cada etapa del CTEM:

  • Nuestro servicio iPentest no solo realiza Pruebas de Penetración y gestión de vulnerabilidades, sino que integra la perspectiva de un atacante para darte la validación que necesitas. 

  • Una vez que conoces el riesgo real, nuestro servicio iGAP se encarga del parchado automatizado y la remediación eficiente, asegurando que solo se apliquen recursos a las exposiciones verdaderamente críticas.

Te invitamos a dejar de lado la falsa urgencia y a enfocarte en el riesgo comprobado. Puedes encontrar más detalles sobre estas y otras soluciones en nuestra web www.intelicorps.com y contactarnos a través de nuestras redes sociales @intelicorps.


Escrito por Luis Sandoval
Director General InteliCorp Technologies 

La crisis de identidad de la IA: Por qué tus procesos de IAM ya no son suficientes

La Inteligencia Artificial no solo está transformando cómo trabajamos; está inundando nuestros sistemas con una nueva clase de ciudadanos di...